NINFEO



Intervención sobre la cristalera de la terraza del Museo de Navarra dentro del contexto

del programa 9 soles comisariado por Alexandra Baures. Julio 2020




En el verano de 2018 tuve el privilegio de acceder a un jjimjilbang o una casa de baños pública en la isla de Jeju, en Corea del Sur.
Con la torpeza y el nerviosismo provocado por la desnudez y la sensación de intromisión,
fui testigo de los cuidados que se procesaban unas mujeres a las otras,
siendo el tema del aseo personal un ritual para la cohesión de la comunidad,
aunque separada por el binarismo de géneros.
A través del idioma universal de los gestos, las bañistas me indicaron cómo debía proceder,
los pasos entre las diferentes piscinas termales, la fijación del turbante, etc.

Para el filósofo Byung Chul Han la sociedad actual está perdiendo su capacidad  ritual que supone en el tiempo “lo que la vivienda en el espacio”. Es decir, un momento en el que se experimentan corporalmente las relaciones interpersonales y que sostiene a través de su estructura la estabilidad de la sociedad. 

El estado de alarma que recientemente hemos experimentado nos ha mantenido aisladas

incluso en los rituales de duelo, cuando más se ha manifestado la necesaria presencia

de nuestros seres queridos. Nuestros vínculos se han visto sustituidos por el trato

humano-pantalla. E incluso nuestra identidad personal se ha visto enmascarada

por la obligación de tapar nuestros rasgos faciales en beneficio de la higiene colectiva. 


En el libro “Ellas. Las mujeres en la historia de Pamplona” que el ayuntamiento

publicó en 1998 se señala como  “las fuentes han sido lugares de trabajo de las mujeres

en todas las culturas. Más que un lugar donde se recogía agua y se lavaba.

Era un espacio de relación y participación, de comunicación, de conspiración,

de intimidad entre mujeres, de encuentro furtivo”.

Debido a que en las casas se carecía de agua corriente, las labores domésticas

adjudicadas a las mujeres de la antigua Pompaelo, tenían un punto de expansión

y de evasión cerca del agua. Si bien durante el cristianismo se prohibiría el acceso de la mujeres

a los baños públicos, antiguamente en sus cultos naturalistas, las mujeres veneraban

a las ninfas sanadoras de los balnearios romanos. Con esa función se construyó en la zona

de la actual catedral, un espacio público constituido por dos Ninfeos (fuentes rituales). 






En un intento por establecer una relación con el patrimonio artístico y arqueológico que atesora la institución Museo de Navarra, esta ilustración expandida utiliza el reflejo que crea la cristalera de la terraza, creando una ilusión óptica que nos remite a un antiguo Ninfeo de la ciudad donde nos vemos reflejadas a través de una ventana-pantalla.


Libro de Artista Ninfeo editado por Araitz Urbeltz


Libro de Artista Ninfeo editado por Araitz Urbeltz



Libro de Artista Ninfeo editado por Araitz Urbeltz





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