Cementerio erosionado de las Sillas


“…un objeto y su historia, muerto antes de llegar,

vivo tan sólo cuando unos ojos se fijan en el,
o unos labios narran delicadamente sus avatares.”

Celeste Olalquiaga


Pasta de papel, estructura de madera y tejidos

Procesos

Procesos II Lander Fernandez de Arroyabe
preparando el video-mapping

Escaneado de objetos

Instalación en funcionamiento

La silla estaba muerta. Sin vida. Ocupaba ya el lugar destinado al depósito de los elementos que estaban fuera de uso. Formaba ahora parte de la ruina. Espacio lentamente renovable por el efecto que la naturaleza tenía sobre él y por el manejo que los seres que la habitaban ejercían. Funcionaba como una reminiscencia del ayer. “Vaciado de su esencia temporal, el pasado sólo podía manifestarse como carente de vida, como un fósil. Es en la cuidadosa reorganización de tales fósiles que el tiempo tomó forma moderna, en la siniestra quietud de un paisaje compuesto únicamente por objetos”[1]. Objetos como sillas que se exhiben hoy sin utilidad.
Para el espectador, la silla ya hoy no es accesible, ni familiar, ni reconocible en su difunta utilidad. Está lejos, situado en un abismo entre el cuerpo y el objeto al que  mira. Apunta Ranciére las opiniones de “los acusadores” que exponen que “mirar es el contrario de conocer. El espectador permanece ante una apariencia, ignorando el proceso de producción de esa apariencia o la realidad que la recubre… es lo contrario a actuar.  La espectadora permanece inmóvil en su sitio, pasiva.  Ser espectador es estar separado al mismo tiempo de la capacidad de conocer y del poder de actuar”[2].  Está por lo tanto hipotéticamente forzado a indagar las causas que le plantean el enigma de su nueva relación con el asiento que tiene delante, pero que hasta ahora ocupaba sentándose sobre él al enfrentarse a una pieza escénica. Es sin embargo precisamente en ese deber de indagación donde surge lo que el citado Ranciére llama la emancipación del espectador, y que “comienza cuando se cuestiona la oposición entre mirar y actuar, cuando se comprende que las evidencias que estructuran de esa manera las relaciones mismas del decir, el ver y el hacer pertenecen a la estructura de la dominación y de la sujeción”. Así la silla que es desechada por el efecto de la erosión que provoca el desgaste de su superficie por agentes externos como el agua o el viento, y que ahora se expone inaccesible por la ejecución sobre ella de la intervención artística, no es sino el objeto que simboliza al espectador y a su posición. Así el hombre, aparta a toda prisa las sillas que actúan como obstáculo en el Café Müller de Pina.  Y así la silla, vacía, se hace pieza de contemplación.
La silla, no es sino el trazo que se despliega del dibujo y apela al espectador conectando con el uso pasivo que hace de ella. Se le arrebata la posibilidad de acomodarse y se le plantea un nuevo emplazamiento desde el que investigar o experimentar los fenómenos que acontecen en ella como lugar. Lo mismo le pasa a la dibujante que se encuentra en la imposibilidad de la representación de la silla y del efecto que  el objeto real, con su escala,  provoca en el cuerpo del espectador. Es por eso que  siente la pulsión de dar el salto de la superficie del dibujo a la tridimensionalidad indagando las conexiones de su trabajo ilustrativo con las ideas de Inmediaciones sobre la escena y el cuerpo.


[1] Olalquiaga, Celeste. El reino artificial. Sobre la experiencia kitsch. Pág. 205

[2] Ranciére, Jacques. El espectador emancipado.  Pág. 10

El   "Cementerio erosionado de las sillas" es un experimento que nace de la invitación del Festival Inmediaciones para la creación de una instalación en el Centro de Arte Contemporáneo de Huarte con motivo de la sesión inaugural de dicho festival. Mi propuesta, parte del trabajo con el objeto a partir de la idea sobre "la muerte de la silla"  plasmada en un dibujo. El  uso del volumen me sugiere  eludir la utilización del color. Eso convierte a los objetos, unos apropiados y otros creados, en objetos-pantalla susceptibles de ser intervenidos con luz. En este momento comienza el feedback con el creador audio-visual Lander fernandez de Arroyabe. Los efectos de luz y sonido "imprimen" vida sobre los objetos-pantalla creando una narración circular que comienza con la muerte para finalizar con el nacimiento. Dicha narración se plantea a través del uso del "Mapping". El "Mapping" nos permite seleccionar y ocultar fragmentos de la imagen proyectada convirtiendo así nuestros objetos-pantalla en una superficie dinámica para la proyección. Personalmente, este tanteo pienso que me abre muchas posibilidades en lo que en algún momento comencé a indagar y llame "ilustración expandida". 

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