Hipótesis: Hacia una ilustración expandida (o una excusa para seguir haciendo)

Podemos decir que la ilustración como medio de creación viene limitada por una serie de convenciones que la acotan y la limitan a la idea de imagen para un producto. Especialmente en el producto editorial, el libro, en el que su propia lógica interna (su código) establece una serie de normas de composición, ritmo, secuenciación, relación de significación, etc. quedando sometida a las condiciones del formato. Aunque la rigidez de estas normas son siempre relativas al ingenio del/a ilustrador/a, lo cierto es que por encontrarse sujeta a la idea de reproducción no admiten demasiados cambios. Al hablar de ilustración expandida, nos referimos a aquella que se extiende tanto a nivel formal como conceptual, hacia la eliminación de las fórmulas reductoras que en cierta manera esquivan la complejidad de la creación contemporánea. Para esto tomaremos como referencia principalmente el texto de Rosalind Krauss donde plantea el concepto del campo expandido describiendo el fenómeno artístico de la segunda mitad del siglo XX. El mismo, nos sirve como pista para cuestionarnos el lugar de la ilustración a día de hoy. Si entendemos la ilustración como propuesta hermética, bien podemos entender un hipotético paralelismo de esta con una estatua. Aunque la función de la estatua se establece en base a la lógica de la representación y la señalización, sabemos que su pedestal es una parte importante por que le da un lugar. Usemos ahora la imagen de libro como pedestal: soporte mediador entre el emplazamiento verdadero y el signo representacional(1) de la ilustración en nuestro caso de estudio. Así, la relación ilustración-libro será una convención fija e unidireccional; la lógica que marca la línea cronológica del desarrollo histórico del lenguaje de la ilustración (editorial). Pero bien sabemos que los acontecimientos históricos y el desarrollo de nuevos materiales que proporcionó la producción industrial, hicieron que la idea de arte como monumento en el caso de la estatua o como documento en el caso de la ilustración empieza a fallar. “A través de la representación de sus propios materiales o el proceso de su construcción” (2), las artes plásticas se fueron cargando de subjetividad. La escultura por ejemplo en una fusión entre estatua y pedestal, abstracción e inquietud autorreferencial, pasa a ser así una forma autónoma en su construcción. Que según Krauss se va definiendo en base a las exclusiones que determinan lo que la escultura no es: el no paisaje y la no arquitectura. De la tensión de exclusiones que la confrontan, dice Krauss que surge el campo de acción en el que la creación escultórica se abre y se expande. Si trasladamos este problema del cuestionamiento del lugar a la ilustración, quizás podamos situarla en el campo de negación que crea la discusión entre diseño-no diseño y arte-no arte. Por lo tanto, llamaremos ilustración expandida a propuestas que exploren los lugares en el borde de los no lugares (3) y que como Fernando Castro Flórez apuntará hablando del dibujo en su campo expandido tracen “un desplazamiento que las ponga en relación, sin estabilizarse en ninguna de las dos posibilidades”. La ilustración expandida será por lo tanto aquella que se encamine hacia los márgenes y que se sitúe en la convergencia entre el site y non-site entendida como la complejidad que supone la creación artística. Y que como propondría Gene Youngblood (pionero en el uso del término expandido) sea susceptible de articularse desde el libro hacia otros medios(4) como el objeto o la instalación en la mayoría de los casos que analiza esta investigación. Expandida será aquella ilustración que o bien experimente sus límites a nivel formal, o que lo haga también de manera conceptual; en lo que Castro Flórez llamaría dibujo como “pensamiento de lo visible”, que cuestiona el espacio de su propio lenguaje y su relación con la memoria sometida a un desplazamiento y “exteriorizando a la escala íntima y, con ella, a los problemas del yo”(5). (1) Krauss, Rosalind “La escultura en su campo expandido”. En Hal Foster. (1979) La posmodernidad. Barcelona: Kairós.//(2)Ibid. 65//(3) Castro Flórez, Fernando “Robert Smithson. El dibujo en el campo expandido”. En (1999) Juan José Gómez Molina (Coord.) Madrid: Cátedra.//(4) Younblodd, Gene “Expanded Cinema” P. Dutton & Co., Inc., New York 1970.//(5)Castro Flórez, Fernando “Robert Smithson. El dibujo en el campo expandido”. En (1999) Juan José Gómez Molina (Coord.) Madrid: Cátedra.
Fotografías de la pieza "Nobody knows" Acuarela, rotulador y collage en papel sobre estructura metálica. Bilbao, 2012. Obra de la colección Bilbaoarte.

Comentarios

  1. Oso testu interesgarria. Eskerrikasko hona ekartzeagatik

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  2. Mila esker Allende, ea pixkanaka-pixkanaka tesina atalka igotzen nihoan...

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